Hoy me volví a sentir como en el post anterior. Me enojé como hacía rato que no me enojaba, y por lo tanto la pase mal como hacía mucho que no la pasaba. Me siento como si hubiese retrocedido en el tiempo para ser de vuelta una niña asustada que no sabe lo que quiere ni sabe lo que le depara el destino, cómo va a seguir su vida.
Hoy me peleé con mi mamá y mi hermana, quien volvió a demostrar su capacidad para sacarme fácilmente de mis casillas aunque pase el tiempo y no lo practique. Esa capacidad para sentirse con los mismos derechos que mi mamá para "educarme" (supongo que ella lo ve así) y para mostrarme cómo ella reacciona de formas más correctas y maduras que yo. Pero no piensen que mi mamá la deja hacerlo!!! No, no, ella interviene... una vez que yo ya me puse a gritarle a mi hermana como una loca y a hacerle saber que no cuenta con los mismos derechos que tiene mi mamá para tratarme. Ahí es cuando mi mamá toma el mando... para defender a mi hermana, pero a la vez diciéndole a esta última que no me hable más... así ella tiene la chance de ponerme más nerviosa, ahora. Y así es como yo termino siendo la mala de la película y me vuelvo a sentir como una niña asustada que está enojadísima con su familia y con el hecho de tener que convivir con ellos y solo quiere escuchar música con volumen fuerte y que gente como Amy Lee (Evanescense) y Jared Leto (30 Seconds To Mars) griten por ella, en sus oídos, con las fuerzas que ella no puede.
Volví a sentirme sola como hacía tiempo que no lo hacía. Incomprendida. Desencajada. Y con mis sueños cada día más y más lejos.
Hace un mes y medio que corte con mi novio con quien estaba desde hacía dos años. Siento su falta por sentirme sola, sentir que no tengo a nadie haciendo fuerza para mi lado, diciéndome que todo va a estar bien y recordándome mis cualidades lindas haciéndome sentir, de nuevo, un poquito más cerca de mis sueños.
Este año terminé con mi novio, me mudé de casa (y ahora toca de vuelta) y me anoté en una nueva carrera (mientras termino una que odio para obtener el título intermedio).
Lo primero me angustia, y al haber sido mi primera relación amorosa, me desilusiona no creer más en el "juntos para siempre" con nosotros. La única cosa de la que estaba segura en mi vida, no existe más, que era mi relación con él. Que si yo quiero volver? Bueno, extraño la relación que teníamos...antes de que todo cambiara, para ser una relación en la que los dos nos recriminábamos cosas y sentíamos que lo que el otro nos daba no era suficiente. Cuando recuerdo los malos momentos y cómo me sentía de angustiada hacia el final de la relación, no tengo ganas de volver. Pero en los momentos en que necesito de su compañía, de sus palabras, sus abrazos y su manera de conocerme de memoria y comprenderme, realmente lo extraño.Y ni hablar de cuando comienzo a recordar los momentos lindos!!!
Lo segundo me descoloca, porque saber dónde uno va a vivir es esencial. Es un tema que, obviamente, la pone muy nerviosa a mi madre, quien se la agarra con quienquiera que le de razones para mostrar su angustia a través del enojo y siempre vendría a ser yo esa persona que le da motivos, aunque no esté haciendo nada, ni hablándole; pero ya ver algo que está desordenado dentro de mi propio cuarto, es razón suficiente para despertar su ira. Ni siquiera sé cuánto tiempo me queda dentro de mi propia casa, por mi edad, así que si bien opino para decidir dónde ir, no me siento capacitada para decidir nada, ya que hablamos de mucha plata y muchos otros factores. Mi escape en estos momentos hacía un año atrás hubiese sido irme a pasar el día a la casa de mi papá, pero hoy en día no tengo plata para pagarme el pasaje en colectivo hasta allá, y realmente tampoco la paso muy bien allí, ya que siento que la única parte de la casa que es mía es mi cuarto, y porque, aunque no tengo muy en claro las razones para esto último, siento que allí no importa realmente si estoy o no, y menos mi estado de ánimo o qué tengo que hacer. Allí tengo toda la libertad del mundo, pero creo que hasta es demasiada para vivir con un padre. Esas libertades las quisiera el día en el que viva sola. Ahora bien, cuando vivo con familia quisiera no vivir con ellos pero tampoco quiero vivir sola? Lo que quisiera es vivir con mi familia, pero una familia que yo sienta que me conoce tanto como mi novio lo hacia o como mi hermana lo hizo hace un tiempo atrás. Que me miren y sepan mi estado de ánimo y cómo reaccionar ante aquello. En muchos de mis estados de ánimo lo mejor que uno puede hacer es simplemente ofrecerme ayuda, y si la rechazo, sencillamente dejarme sola y hacerme saber que están allí para mí en caso de que cambie de opinión. No me considero una persona demandante, para nada. Pero ellos se complican en pensar que soy complicada y que nada me conforma, y que no pueden adivinar mi pensamiento o mis gustos (en especial mi mamá). Cuando son más sencillos de lo que imagina. Y claro que cuando digo pautas para evitar peleas como "prefiero que no me hablen de cosas complicadas ni bien me despierto" o "prefiero comer en la casa los fines de semana" o "no me pongan la radio en el desayuno, prefiero comer en silencio" o "no me des concejos sobre mi novio, al que no conoces tan bien como yo, y menos si no te los pedí, porque no sabes cómo son las cosas y tu hija (yo) no siempre tengo la razón y él es el malo", se enoja por que soy complicada o tengo mil pautas. Solo lo hago para no pelear, rescatando las fuentes de pelea más comunes y las formas de evitarlas. En fin, ese tema es más bien un círculo vicioso del que no sé cómo salir.
Y llegando al tercer tema, la facultad, pues la estoy pasando verdaderamente mal estudiando algo que no me gusta, pero ya me quedan tan solo dos semanas y los finales, No dejé de estudiar en agosto porque ya me faltaban solo cuatro meses para obtener el título intermedio, y como, si bien sabía que no quería continuar con la carrera, no sabía qué carrera quería seguir y tampoco tenía trabajo, no iba a dejar de estudiar para hacer nada en mi casa y sentirme más angustiada por sentirme inútil por no estar estudiando, no saber lo que quería estudiar, y por no encontrar trabajo (acá en Argentina está difícil encontrar trabajo, sobretodo si sos un/a joven sin experiencia laboral o con poca).
Hablando de este último punto, siento que nací en el lugar equivocado del mundo, en la Argentina, país en el que me siento presa. Me cuesta conseguir trabajo, me va a costar, por lo tanto, independizarme, y más cuando ves los sueldos y la inflación que hay en el país. Y qué ganas de irme, de cambiar!! Pero no puedo hacerlo, porque todavía no estudié nada, por lo tanto no puedo hacer mucho en otros países...y más si ahora cambio de carrera. Estoy en cero. Esto es, en parte, lo que me hace sentir esa lejanía con respecto a mis sueños, como mencione más arriba. El nombre del blog habla justamente de eso, de seguir tus sueños, mis sueños en mi caso, pero sentirlos lejos te desanima...Luego, claro que te da fuerzas pensar que si te quedas lamentando por sentirlos lejos, no vas a estar nunca más cerca de ellos. Tengo que moverme e intentar conseguir trabajo, por más de que tarde un tiempo, ya se me va a dar. Espero poder encontrar uno ahora, ya que muchos toman por la Navidad y otros dejan sus puestos de trabajo para poder tomarse unas vacaciones más largas que las permitidas por su trabajo (si sus jefes no son flexibles y los trabajos son jóvenes que solo quieren una entrada de dinero propia).
He llegado al final de la nota y el haber sacado esta angustia de mi sistema, compartiéndola con quienquiera que alguna vez lea este blog, si es que hay alguien que alguna vez lo hará, me hace sentir algo mejor, más relajada, aunque sea. Y ahora con un clic, finalmente lo liberaré a la net.






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